Curso «Copywriting para el fuck you money»

Bienvenido al audiocurso «Copywriting para el f*ck you money», una formación imprescindible para entender las reglas del juego de la herramienta de comunicación más poderosa que existe: la escritura persuasiva.
La profe es mi querida Verónica Sequeira, una de las copywriters con mejor reputación de España, además de una tía muy salá y con mucho arte contando las cosas.
Son seis clases en formato audio, que vienen acompañadas de la transcripción y de algunos ejemplos en texto.
Como en anteriores cursos, puedes pulsar -/+ sobre los menús desplegables para acceder a las distintas clases. Si tienes duda, Verónica y un servidor te respondemos en la zona de comentarios.
1. Qué es el copyrighting y dónde tienes que aplicarlo
Antes de meterte de lleno en la escritura persuasiva y utilizar para vender, debes tener claro lo que es.
Y te lo diré de forma bastante sencilla.
El copywriting es una técnica que se basa en conseguir una reacción inmediata de la persona que lee, ve o escucha.
Es marketing de respuesta directa.
A diferencia de la publicidad en televisión, en la que no puedes rellenar un formulario en la pantalla para comprar nada cuando ves un anuncio, el marketing de respuesta directa sí te da la posibilidad de hacer algo en ese momento.
Puede ser una llamada. Los anuncios de Teletienda son un claro ejemplo de esta técnica.
Te pongo algunos ejemplos más:
- Aplicado a un anuncio en internet debe provocar el clic en ese anuncio.
- Aplicado a un producto en un ecommerce, debe provocar que el lector lo meta en su carrito de compra.
- Aplicado a una página de registro, un buen copy debe provocar que el lector/usuario se registre.
- Aplicado a una carta de un restaurante, debe provocar que el comensal pida ese plato.
Con esto creo que se entiende bien.
El copywriting no es nada nuevo ni que esté de moda.
Es persuasión y venta.
Sirve para provocar reacciones, evitando dejar indiferente al receptor del mensaje.
Y es lo más antiguo que existe.
Que nadie te diga que la figura del copywriter va a desaparecer pronto y que ya existen aplicaciones que escriben textos muy buenos simplemente metiendo unos pocos datos.
¿Dónde se aplica el copy y para qué le sirve a un emprendedor?
Una vez que aprendas copy, vas a ver que puedes usarlo en cualquier momento de tu día a día.
Incluso para convencer a un niño de que recoja los juguetes de su habitación. O a tu pareja de que vayáis al cine a ver la peli que te gusta a ti.
En general, el copy es persuasión. Es convencer a otra persona de que haga lo que deseas, sin pedírselo expresamente.
Pero vamos a centrarnos en un negocio online.
Los momentos y los 5 lugares más habituales donde te vendrá muy bien aplicar técnicas de copywriting son:
- Página web. Aquí es 100% necesario y obligatorio. No tiene sentido que inviertas un pastón en un diseñador web y tengas una mierda de textos. Ni tampoco que pagues a un SEO para que te posicione la página y que los visitantes se larguen sin dejar rastro.
- Página de registro. Si quieres que alguien se apunte a un seminario online gratuito, por ejemplo, necesitas hacer un buen copy en esa página.
- Página de ventas o landing page. Las páginas de venta las necesitarás cada vez que hagas una campaña publicitaria online. Tienes que dirigir los anuncios a estas páginas y escribir un buen copy si quieres tener oportunidades de venta o conversión.
- Anuncios. Los anuncios sí o sí también necesitan un texto persuasivo. Estamos continuamente rodeados de impactos publicitarios y nuestra atención está muy diversificada.
- Emails. La clásica newsletter o los típicos correos pre o post venta de algún servicio o producto deben estar bien estructurados y con un claro objetivo de conseguir una reacción por parte del receptor. Si no, estarás perdiendo el tiempo y el dinero.
Antes de escribir nada, tienes que tener muy en cuenta a quién te diriges y haber hecho una investigación sobre ese buyer persona, el mercado y la competencia.
No necesitas ser creativo. Necesitas escuchar y abrir los ojos.
Cualquiera puede escribir un buen copy.
Veremos cómo en siguientes audios.
Clase 2 – Las bases del copywriting: cómo evitar bloqueos a la hora de escribir y no depender de la creatividad
La parte más importante del proceso de trabajo de escritura persuasiva es la investigación y escucha activa.
Repito: investigación y escucha.
Esto quiere decir que no es necesario ser creativo porque el resultado de un buen copy no depende de eso. Tampoco consiste en tener una ortografía impoluta o una habilidad innata para escribir.
Entre el 60 y el 80% del tiempo, tendrás que dedicarlo a recopilar la mayor cantidad de información posible sobre tu cliente ideal.
Después de investigar, te resultará más fácil escribir textos persuasivos.
La mejor forma de investigar es hacerlo con 2 procesos:
-
Investigación interna: anota y ten claro todo lo que te debes conocer sobre tu empresa, productos o servicios, tipos de cliente ideal, competencia, objetivos y objeciones. Parece obvio pero no serías el primero que no conoce bien su producto o no sabe ni siquiera a quién se dirige.
-
Investigación externa: es la escucha activa del mercado, que puede hacerse simplemente poniendo la oreja en todas partes (supermercado, peluquería, colegio, clases de pádel…), hablando con clientes, leyendo en foros o preguntando sin más.
7 Canales para realizar una investigación sin salir de casa
El proceso de investigación puedes hacerlo sin necesidad de desplazarte y sin tener que estar en contacto físico con tu cliente ideal.
Aunque cara a cara, siempre podrás obtener información de primera mano y observar la forma de comunicarse que tiene ese potencial cliente, la mayoría de las veces será suficiente con que busques en internet.
Afortunadamente, tenemos la posibilidad de encontrar muchísimos datos.
Pero tienes que tener en cuenta que no todo lo que está público sirve, ni puedes fiarte de una sola fuente o basarte en la opinión de una sola persona.
Los canales más habituales en la investigación externa son:
- Entrevistas directas para conocer su opinión, su situación antes de comprarte, cómo se sienten después, etc.
- Cuestionarios que puedes enviar a tu comunidad a través de correo electrónico con herramientas online gratuitas (Typeform, Google Docs). Aunque normalmente, la gente miente bastante.
- Redes Sociales. (podcast, youtube, Linkedin)
- Blogs y páginas de la competencia
- Medios de comunicación, donde puedes leer las opiniones de noticias de actualidad relacionadas con tus servicios.
- Foros por temáticas, para conocer los intereses de tu audiencia en un determinado nicho o la experiencia con un determinado producto.
- Amazon, libros o productos relacionados con lo que vendes.
Aprovecha reuniones con amigos, conocidos, compañeros de trabajo, las tardes de parque con tus hijos, la espera a la salida del colegio o tus horas de gimnasio o clases de idiomas. Y, en general, escucha.
Clase 3 – Entendiendo los niveles de conciencia de tus lectores
El conocimiento que tiene una persona en un determinado momento sobre su problema y su solución es uno de los factores a tener en cuenta a la hora de escribir un buen copy.
Pero, ¿qué es esto del nivel de consciencia?
Sabemos que el potencial comprador necesita satisfacer una necesidad o solucionar un problema. Las personas compramos el beneficio que nos aporta ese objeto, ese curso, ese experto… pero para tomar la decisión tendremos que ser conscientes de lo que necesitamos y de qué es lo que tenemos que comprar para satisfacer esa necesidad.
Y esa solución es el producto o servicio que quieres vender.
Sin embargo, hay que saber si ese potencial cliente es consciente de que tiene un problema o es consciente de que existe una solución, y en caso de que lo sea, si conoce las alternativas que tiene a su alcance.
El famoso copywriter Eugene Schwartz (autor del libro Breakthrough Advertising) lo clasificó en 5 niveles de consciencia con un modelo que ha servido a copywriters de todos los tiempos y generaciones a escribir mejores textos de venta.
Estas 5 fases o niveles de consciencia te ayudarán mucho a la hora de escribir un titular para una carta de ventas, para un anuncio o cualquier texto que requiera una acción por parte del lector.
Vamos a ver cada una de las fases y un ejemplo para que lo entiendas bien.
1. No consciente del problema
El potencial cliente tiene un problema, pero él no lo sabe. Lo único que percibe es que algo no va bien, sin reconocer exactamente cuál es el motivo.
Está claro que es el más difícil de convencer, pero si llegamos a él, llegaremos a todos los demás.
Ejemplo:
Imagina a una persona que duerme fatal por la noche, se levanta cansada, como si no hubiera dormido lo suficiente, sin energía y con sueño, aunque haya estado 8 horas en la cama, pero no sabe que tiene un problema.
2. Consciente del problema
En esta fase, la persona ya sabe cuál es su problema. Es consciente de que algo le pasa y está empezando a buscar una solución, pero aún no ha dado con la opción ideal, no sabe cuál es la mejor alternativa.
Ejemplo:
El problema de dormir mal por la noche y de cansancio desde que se levanta es que tiene molestias cervicales y está buscando cómo aliviarlas: ejercicios, un fisio, cambiar de postura o una nueva almohada. Necesita hacer algo.
3. Consciente de la solución
El lector está más cerca de conocer tu producto (su solución). Ha estado investigando, buscando soluciones en internet, en tiendas, preguntando a amigos, pero aún no se ha decantado por un producto/servicio concreto.
Ejemplo:
Ahora sabe que la mejor solución son clases de pilates, que necesita apuntarse, pero aún no ha escogido ningún centro o instructor. Necesita indagar más para tomar la decisión.
4. Consciente de tu producto
Esa persona ya sabe que existes, que tienes un servicio que le puede ayudar y está pensando en comprarlo. Pero aún no ha tomado la decisión, necesita un empujón, algo que le haga decantarse por ti y no por tu competencia.
Ejemplo:
Ha encontrado tus clases de pilates. Están dirigidas a personas con molestias cervicales, para principiantes, sin moverse de su casa porque son online, pero hay más monitores que ofrecen lo mismo.
5. Muy consciente
El lector está a punto de convertirse en cliente. Tiene claro que tu producto es el que más le convence, y confía en que le ayude a acabar con su dolor, problema, necesidad. Lo único que le falta es una llamada a la acción clara.
Ejemplo:
Ya sabe que quiere tus clases de pilates, son las que más le gustan. Si le salta un anuncio en Facebook, entraría a tu página de ventas y se apuntaría. Necesita una llamada a la acción para actuar.
Los niveles de consciencia son útiles para crear un embudo o estrategia de ventas para campañas de pago en redes sociales (Facebook, Instagram Ads, Youtube, LinkedIn), publicidad en Google Adwords o una estrategia de SEO- tráfico orgánico a través de contenido en un blog, por ejemplo.
Este tipo de textos son muy comunes cuando tienes un negocio online y tienes que tener en cuenta que tu comunicación será diferente en función de la fase en la que se encuentre el público objetivo al que te diriges.
Está claro que a mayor nivel de consciencia:
- Más fácil es cerrar la venta
- Menos esfuerzo te costará convencer al lector
- Más breve puede ser tu texto
Los fans de Apple, de Rolex o de Ferrari no necesitan una página de ventas superlarga porque ya son conscientes del producto que quieren.
Sin embargo, un emprendedor desconocido que vende un programa de entrenamiento online puede buscar que un lector se registre a una masterclass gratuita y necesitar un copy largo para convencer al usuario que deje sus datos y asista a esa clase.
Clase 4 – Cómo escribir títulos y asuntos que provoquen interés en lugar de rechazo
El título de una página de ventas, un anuncio, un artículo de un blog o un email (asunto) es crucial para que el lector decida o no seguir leyendo.
Y en un negocio online vas a tener que recurrir a este tipo de estrategias, sino a todas, a algunas de ellas.
Así es que debes aprender a escribir títulos. Al menos, antes de decidir delegarlo en un copywriter, inténtalo.
Te recomiendo que dediques tiempo suficiente para crear títulos atractivos, que despierten la curiosidad o la necesidad del público al que se dirigen.
Una vez más, entran en juego el lector/cliente ideal y el objetivo de tu texto.
Probablemente, tardes más en dar con el título perfecto que en escribir el resto de la página o del email.
Reconócelo, ¿alguna vez has dejado de ver una peli o de leer un libro solo por su título?
Muchas veces, un mal título, hace que dejemos de leer el resto del texto, el libro o ver la película, por muy bueno que sea el contenido. Si no provoca una curiosidad o necesidad, lo pasamos por alto.
Así es que, practica mucho, haz un listado de títulos, lee en alto y déjalos reposar.
Vamos a ver algunas fórmulas para escribir títulos fácilmente para cualquier tipo de texto.
1. La curiosidad
Este elemento es uno de los factores psicológicos que influye en la toma de decisiones a la hora de comprar.
Pero a la hora de leer, también.
Si escribes un título que despierte la curiosidad del lector es casi seguro que seguirá leyendo.
Para hacer esto tiene que saber qué le puede interesar (investigación de cliente ideal) y mencionar algo que le deje con ganas de saber más en ese momento.
Que sea incapaz de dejarlo para más adelante. Lo quiere YA.
Ejemplos:
- “Cómo lograr más alcance en tus publicaciones orgánicas en redes sociales”
- “Qué está pasando en Facebook para que tus posts pasen totalmente desapercibidos”
- “El alimento más rico y saludable que está arrasando en todos los supermercados”
- “Por qué no consigues adelgazar a pesar de hacer deporte y comer sano”
- “Lo que hacen las famosas para parecer más altas sin usar tacones”
2. El beneficio y el contraste
Añadir contraste a tus títulos donde plasmas el beneficio, los hace más irresistibles.
Pero nunca mientas, o hables de algo que luego no podrás explicar en el texto.
Un contraste unido a un beneficio para el lector sería algo como esto:
“Cómo emocionar cantando en un auditorio, aunque desafines más que Miky en Eurovisión”.
(Este cantante fue muy sonado porque en el famoso concurso de la canción europeo, soltó un gallo que le dejó en los últimos puestos).
Otros ejemplos:
- “La camiseta más calentita del verano, que te puedes poner para ir a la playa o para hacer snow”
- “Cómo despertarte con más energía, aunque hayas pasado la noche en vela”
- “La mejor forma de aprender a montar a caballo, sin caballo”
- “Cómo disfrutar de una buena tortilla francesa a pesar de odiar el huevo”
3. Las objeciones
Añadir “aunque”, “a pesar de”, “incluso si”… en tus frases es una forma de eliminar una posible objeción del lector.
- Consigue [beneficio], aunque…
- Aprende [objetivo], incluso si…
- La mejor forma para [objetivo] a pesar de ….
Cuando leemos un título, nos vienen a la cabeza un montón de dudas que, si no nos las resuelven pronto, perdemos el interés por desconfianza.
Utiliza esta fórmula cuando conozcas las posibles objeciones del lector.
Por ejemplo:
- “Cómo hacer una página web en dos horas, aunque no tengas ni idea de wordpress y odies la tecnología”
- “La mejor manera de que tu bebé duerma de un tirón, por muy comilón que sea”
- “Un ejercicio muy sencillo para ponerte en forma para personas que odian el deporte y tienen poco tiempo”
La investigación previa te dará muchas pistas sobre estas objeciones e ideas para escribir asuntos y títulos que conecten con tu público ideal.
4. Las listas/números
Esta fórmula seguro que la has visto un montón de veces.
Enumerar funciona hace que el lector sepa exactamente lo que va a encontrar, la cantidad de ideas, herramientas, alimentos… y eso le da confianza.
Puedes utilizar números “raros” como el 13 ó el 27 en lugar del 10 ó el 3.
Ejemplos:
- “7 razones por las que te estás alejando de tu pareja que tienen fácil solución”
- “Las 13 mejores webs para encontrar imágenes gratuitas de calidad para tus posts”
- “96 menús para comer sano todo un año sin renunciar a los platos más ricos”
5. Los errores
Aludir a los errores que puede estar cometiendo el lector es muy atractivo.
A nadie le gusta aceptarlos ante los demás, pero en realidad, todos queremos saber cuando hacemos algo mal o cuando lo hacen otras personas.
Menciona los errores más comunes que has cometido, tú o algún conocido y tienes la lectura casi asegurada.
Ejemplos:
- “El peor error que cometí cuando empecé a trabajar como copywriter”
- “Los errores más típicos de un emprendedor digital en los que yo también caí”
6. Las soluciones
Ofrecer una solución, va precedido de conocer el problema y además mencionarlo.
El lector quiere una solución si es consciente ya de su problema. Y si aún no lo es, deberías hacerle consciente en tu título.
Ejemplos:
- “Por qué razón te levantas cansado todos los días (y qué hacer para que no te vuelva a pasar)”
- “El motivo de que se te caiga tanto el pelo, y una solución efectiva que nada tiene que ver con pastillas ni productos mágicos”
7. Las críticas
Somos morbosos por naturaleza. Y eso de criticar nos encanta, pero más, saber que alguien es criticado y conocer la razón.
Por eso, utilizar la crítica de algún cliente o alguna queja que hayas recibido, despierta la curiosidad de cualquier lector y va muy bien en los asuntos de emails.
Ejemplos:
- “¿Tú también crees que soy un gilipollas que tima a la gente?”
- “El peor insulto que me ha hecho jamás un cliente”
- “Me critican 3 personas por vender este servicio”
8. Secretos y claves
Dar en el kit de la cuestión.
Encontrar la clave o las claves para lograr algo y conocer el secreto de… siempre es atractivo.
Estas fórmulas están muy vistas, pero siguen funcionando. Aunque es cierto que no conviene abusar porque perderías la confianza del lector.
Ejemplos:
- “3 claves para montar una zapatería online y vender en un mes más que todo el año en una de barrio”
- “El secreto que nadie te ha contado sobre la masa de las auténticas pizzas italianas”
9. Meterse en la mente del lector y emular sus preguntas
Hay otro tipo de titulares que no tienen nada que ver con ninguna de estas fórmulas, pero funcionan igual de bien, o a veces mejor, y que aluden a un problema, despiertan curiosidad y son útiles en páginas de venta.
Ejemplo:
«Desde que te pusiste a dieta, estás todo el día pensando en comer y tienes ansiedad por no poder zamparte un bollo lleno de azúcar o una hamburguesa con patatas fritas. Y te preguntas constantemente… ¿hay alguna forma de que esto no ocurra y de conseguir de una vez por todas superar esta maldita dieta sin sufrir?«
Son títulos que simulan una conversación, y suelen ser más largos de lo habitual.
Pero no tengas miedo a escribir demasiado, lo importante es captar la atención y lograr que el lector se identifique desde el principio en esas primeras frases.
Estamos demasiado acostumbrados a ver las fórmulas y cuesta salir de esa rutina y cambiar a este tipo de titulares, pero te anima a que pruebes.
Recuerda que un buen titular es clave.
Por muy bien escrita que esté tu web, por muy bueno que sea el producto o servicio que vendes o por muy interesante que sea el email, de nada sirve si el público objetivo no lo lee.
El mejor consejo que te puedo dar es que practiques.
Clase 5 – Email marketing, tu herramienta de ventas 1906 Red
El email marketing es una de las herramientas más poderosas para vender.
Es barato y rentable.
Pero hay que saber usarlo.
Grábate a fuego que no necesitas ser un experto en redacción ni supercreativo para escribir buenos emails.
Lo único que necesitas es escuchar y estar atento.
Y un hábito. Poco a poco, verás como te va resultando más sencillo.
Voy a darte las claves para generar emails y poder enviar todos los días un correo, incluso más. Que ya te digo que funciona y muy bien.
Si no lo pruebas, estarás perdiendo oportunidades de venta.
1. Una idea
Lo primero es encontrar la idea sobre la que irá tu email- tu historia.
Una vez tengas la idea, solo tendrás que relacionarla con aquello que quieres vender. Parece complicado. Al principio, puede serlo, pero con el tiempo verás que te sale solo.
¿De dónde sacar esas ideas?
La observación directa es crucial. La lectura te vendrá muy bien, si eres aficionado a leer, pero también te puede servir una película o una serie de Newtflix.
Te sirve también un viaje.
O una conversación con un amigo, tu madre, tu pareja, tu primo…
Y los recuerdos de tu infancia, de una situación vivida, de una conversación de hace años, de cuando te graduaste en la universidad, de cuando sacaste el carnet de conducir…
Un libro, sea una novela negra, un thriller, una policíaca… Da igual.
Yo lo que hago es anotar esas ideas en una app que tengo de notas en mi móvil. Si estoy en casa, lo apunto en una agenda.
A veces, también me envió un email con la idea de un correo a otro (tengo 2 para esto).
Verás que a lo largo del día te pueden surgir 3, 4 o 10 ideas incluso sin salir de casa.
Si quieres, empieza anotando un par de ellas para practicar.
2. Desarrollar y relacionar
Todo lo que ves, oyes y lees se puede relacionar con cualquier cosa.
A partir de cada idea, vas a desarrollar una historia. Su longitud la puedes adaptar al canal donde vayas a utilizarla.
Te pongo un ejemplo:
Hace poco fui a una peluquería preguntando por un tratamiento para alisar mi pelo. Quería uno en concreto porque ya había investigado sobre él.
Pero la peluquera no lo tenía.
Y sin casi escucharme, sin saber qué tipo de pelo tengo, qué busco y por qué quería ese en concreto, intentaba sin cesar venderme el que ella tenía.
Me fui cabreada y con una historia.
Relacioné esa chorrada con la importancia de conocer bien las necesidades y deseos de un cliente para venderle y envié un email a mi lista que generó una venta.
Esa mismo día, al salir de la peluquería, fui al supermercado y estaba de cajera la “chica guapa del instituto”.
Me quedé a cuadros al ver cómo aquella pedazo de chica que parecía que se iba a comer el mundo y que se reía de mí por ser bajita, había acabado de cajera en un súper (algo muy respetable, por cierto, pero que para mí no es el trabajo ideal).
De ahí, me surgió otra historia para un cliente que vende tratamientos de belleza y estética.
En 15 minutos tenía 2 historias en la aplicación de notas que convertí en 2 contenidos para vender diferentes servicios.
Si lo haces cada día, con el tiempo, te surgirán ideas continuamente y aprenderás a relacionarlas.
Acabará resultándote sencillo. Si lo aplicas, claro.
Clase 6 - Elementos de persuasión
Existen muchos elementos para persuadir al lector que funcionan muy bien.
Captar su atención es importante, pero el copywriting se basa en cautivarle, conectar directamente con sus emociones para llevarle a la acción.
Si no conectas con ese lector, la venta será mucho más complicada.
Vamos a ver algunos de los factores que influyen directamente en el comportamiento del usuario (y que afectan a tus propias decisiones de compra). Son esas razones reales que nos lanzan a realizar una acción, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello.
1. Autoridad
A todas las personas nos gusta saber a quién compramos. Necesitamos sentirnos seguros de que esa marca o producto es de confianza y que tiene las ventajas que estamos buscando.
Cualquier persona o marca puede ser una autoridad para una audiencia, aunque no sea conocida_._ Siempre habrá algo que puedas destacar para demostrar tu experiencia, tu ventaja frente a la competencia.
Joseph Sugarman, en uno de sus libros, pone el ejemplo de una chica que va a comprarse un ordenador y no tiene ni idea de si ha elegido bien. Pide ayuda a una persona que está cerca y le explica las ventajas que tendrá un determinado modelo después de preguntarle para qué lo necesita.
Para esa chica, esa persona se convierte en una autoridad_, pues sabe más que ella._
Demostrar tu autoridad al lector genera confianza y seguridad respecto a su decisión de compra.
2. Credibilidad
Una exclamación que el lector no debe hacer nunca en su cabeza es:
¡No te lo crees ni tú! O ¡Si, hombre!
Tus textos tienen que resultar siempre creíbles y no hacer promesas exageradas, sobre todo, si no puedes garantizarlas.
Para lograr esa credibilidad funcionan bien las opiniones de otros clientes, porque todos nos fiamos mucho más de otros consumidores que de la propia marca. Así es que, si puedes demostrar tu credibilidad, hazlo siempre.
3. Curiosidad
Despertar la curiosidad del lector es muy importante para mantener su atención hasta el final.
Dejarle con la miel en los labios, funciona muy bien_._
Siempre que puedas, juega con la curiosidad. Cuéntale algo al lector que le deje con ganas de más. Como hacen las series cuando te ponen el resumen para que estés deseando que llegue el siguiente capítulo, o en los libros donde el escritor te va llevando hasta el siguiente sin que puedas parar.
4. Demostración
El poder de la demostración es otro elemento para persuadir al lector.
Poder demostrar los beneficios de un producto o servicio es muy efectivo para el potencial cliente.
Todas las personas queremos saber el valor de lo que estamos a punto de comprar. Nos gusta cerciorarnos si se trata de una buena oportunidad, si nos va a beneficiar a corto, medio o largo plazo o si merece la pena hacer el esfuerzo económico que vamos a hacer.
5. Emoción
La lógica justifica una compra que, en realidad, hacemos gracias a la parte emocional del cerebro. ¿Habías escuchado esta frase alguna vez?
El impulso lo genera una sensación, una emoción que el anunciante ha provocado en nuestra mente despertando el deseo de tener ese producto o servicio cuanto antes.
Pon emoción en tus textos a la hora de comunicarte con tu audiencia. Esto lo puedes lograr apelando a las razones emocionales que podrían tener tus potenciales clientes para comprar lo que ofreces_._
6. Exclusividad
Conseguir algo que muy pocas personas tienen es una gran motivación por la que, sin darnos cuenta, compramos determinados artículos.
El hecho de saber que es un producto o servicio exclusivo le hace mucho más interesante y ese resorte psicológico influye mucho en el momento de la compra.
Así es que, aprovecha tus textos para mencionar esa exclusividad limitando, por ejemplo, la cantidad del producto disponible.
7. Urgencia
Evita que el lector tenga demasiado tiempo para pensar. Debe convencerse cuanto antes de que comprar es la mejor decisión.
Dale razones para hacerlo AHORA o en menos de 24 horas, motívale o prémiale por tomar acción antes, para que sienta que es mucho mejor darse prisa que esperar.
Por ejemplo, haciéndole un descuento o regalándole un servicio extra.
8. Sencillez
Cualquier persona debería entender tu oferta, sin necesidad de leerla 3 o 4 veces. Pero, sobre todo, debe entenderla tu público objetivo.
Trata de escribir una carta de ventas o un anuncio sencillo, de contar qué incluye, sus beneficios o sus características sin usar un lenguaje técnico y sin que sobren palabras que no aportan valor al mensaje.
9. Justifica con lógica
La lógica es tan importante como la emoción.
Es cierto que hay que apelar a las razones emocionales del lector, pero sin olvidar jamás la lógica. Ambas influyen en la toma de decisiones por igual.
En el caso de ciertos productos o servicios, las características, sus ventajas técnicas, el ahorro de dinero o su efectividad es realmente importante.
10. La continuidad
Igual de importante es conseguir un cliente que fidelizarlo.
Cuando una persona está satisfecha con su compra, es más fácil que vuelva a confiar en esa marca o en esa empresa.
Puedes aprovechar, por ejemplo, una página de gracias, para ofrecer un segundo producto o un email de confirmación para dar a conocer el resto de servicios que ofrece tu empresa.
11. Resalta las objeciones y soluciónalas
Busca ese elemento o “fallo” que pueda frenar al potencial cliente y no trates de disimularlo.
Menciona cualquier característica que el lector pueda considerar negativa, resáltala y después trata de resolverla mostrando su insignificancia o comparándola con las ventajas más destacadas.