¡Hola!
Me llamo David, me dedico a las artes escénicas y en dos mil veinte me empecé a interesar por los sistemas de gestión del conocimiento.
Descubrí Obsidian aún en una fase muy primaria, cuando tenías un doble panel para el markdown y la previsualización, y me atrajo tanto que no lo he abandonado desde entonces.
De hecho, me vine arriba y grabé un vídeo para la comunidad (aquel de Todoist), que ha tenido mucho recorrido (un poco incómodo al final, porque estaba totalmente desfasado y ni siquiera seguía usando Todoist, pese que gente en Discord me seguía preguntando por él).
Ahora bien, haber pasado tanto tiempo con mi CD, con diferentes necesidades, cambios de rumbo, de estructuras, de carpetas… lo han dejado un tanto monstruo de Frankenstein: funcional, pero hecho de partes.
Más allá de las funcionalidades universales, que las tengo grabadas a fuego y me sirven para decidir a prueba de futuro, lo cierto es que en ocasiones veía algunos módulos del CD totalmente ajenos a mí.